Lo dijiste...nuestro amor fue desde siempre un niño muerto, sólo de a ratos parecía que iba a vivir, que iba a vencernos, pero ls dos fuimos tan fuertes que lo dejamos sin su sangre sin su futuro, sin su cielo...un niño muerto sólo eso maravilloso y condenado quizá tuviera una sonrisa como la tuya dulce y honda quizá tuviera un alma triste como mi alma...poca cosa quizá aprendiera con el tiempo a desplegarse a usar el mundo pero los niños que así vienen muertos de amor muertos de miedo tienen tan grande el corazón que se destruyen sin saberlo vos lo dijiste nuestro amor fue desde siempre un niño muerto y qué verdad dura y sin sombra qué verdad fácil y qué pena yo imaginaba que era un niño y era tan sólo un niño muerto, ahora qué queda sólo queda medir la fe y que recordemos lo que pudimos haber sido para él que no pudo ser nuestro qué más acaso cuando llegue un 19 de marzo y abismo vos donde estés llévale flores que yo también iré contigo. No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero el Jardín Botánico es un parque dormido que sólo despierta con la lluvia. Ahora la última nube ha resuelto quedarse y nos está mojando como alegres mendigos.El secreto está en correr con precauciones a fin de no matar ningún escarabajo y no pisar los hongos que aprovechan para nadar desesperadamente.
Sin prevenciones me doy vuelta y siguen aquellos dos a la izquierda del roble eternos y escondidos en la lluvia diciéndose quién sabe qué silencios.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes, pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico aquí se quedan sólo los fantasmas, ustedes pueden irse...yo me quedo.
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